El año cristiano tiene unos momentos fundamentales. Si tuviésemos que elegir algunos diríamos sin lugar a dudas los siguientes: Navidad, el Domingo de Gloria y Resurrección que inicia la Pascua y el evangelio de este domingo, Pentecostés.
-Con este domingo se cierra un ciclo, una visita, la de Jesús al mundo, y se inicia una camino nuevo y es cómo el Espíritu Santo nos va acompañar en nuestro día a día. Jesús vuelve al Padre, pero la presencia de Jesús no nos abandona a través del Espíritu Santo.
-Ahora somos nosotros los que tenemos que hacer, comunitariamente, lo que hizo Él. Nos confía esa misión. Sí, confía en todos y cada uno de nosotros. ¿Crees en ello? Qué fácil es dividir, imponer, crear miedo, y qué difícil seguirte hasta el final de tus días.
-Jesús hace algo a lo que no estamos acostumbrados y es que cree en cada uno de nosotros. ¿Cómo es posible con los defectos y las miserias que tengo? Pues sí, esto es todo un misterio. Nos invita a no tener miedo, a confiar en todo aquello que hacemos a diario.
-Ahora estamos acabando el curso. En una época de dudas, de esfuerzo, de cansancio, de sueño, pero sabemos que si trabajamos podemos tener una gran recompensa.
-Jesús te invita a que te impliques, a que hagas de tu vida toda una obra de arte, pero para tí mismo, sino para los demás. Esa es la invitación y el significado último de Pentecostés. Nos viene a decir: “Ves y echa a andar, porque tú tienes un camino, un sueño que realizar, aquí, estoy, aquí te acompañaré, aprovecha el tiempo y ama todo lo que puedas haciendo el bien a las personas más necesitadas”.
-Todo ese servicio se hace a partir de una institución que no conoce fronteras, ni divisiones, ni lenguas, la Iglesia, que es universal, donde todos tienen cabida sin excepción.
-Jesús vino al mundo a través de la Navidad, vivió junto a hombres y mujeres, les enseñó y dejó testimonio hasta morir en la cruz, resucitó y volvió a Dios, pero sin olvidarse de nosotros. Podría haberlo hecho, pero no, porque confía tanto en tí y en mí, que somos nosotros los continuadores de su misión.
-Como se dice en un lenguaje juvenil, NO OS RESULTA FLIPANTE…
-QUE DIOS OS BENDIGA Y OS ILUMINE PARA ANDAR SU CAMINO DE AMOR, MISERICORDIA Y PAZ.
FELIZ PENTECOSTÉS

